Tradiciones navideñas en Costa Rica
16 Diciembre, 2015

Tradiciones navideñas en Costa Rica

En países de otras latitudes, la llegada de la Navidad comúnmente es anunciada por las primeras nevadas o primeras decoraciones; en Costa Rica, en cambio, la sensación de la época la recibimos por lo que llamamos “vientos navideños”, que pertenecen al clima que caracteriza al mes de diciembre: sol radiante y viento frío, para muchos el clima perfecto.

Una de las frases más comunes que puede decir un costarricense al iniciar el mes de diciembre es “Ya me comí mi primer tamal”, con este anuncio se puede dar por iniciada la época navideña de manera oficial.

De hecho, respondiendo al principio de ser una época de compartir en familia y entre amigos, muchas de las tradiciones costarricenses están marcadas por la preparación de platillos especiales; entre los que destaca “la tamaleada” que, tal y como su nombre intenta indicar, es una gran reunión familiar donde todos colaboran para cocinar los tamales de todo el mes, que serán regalados, ofrecidos a visitas y demás.

Al igual que con los tamales hay otros platillos que nunca pueden faltar en las celebraciones de Navidad en familia como el queque navideño, rompope, pan casero, manzanas, uvas y las grandes cenas con piernas de cerdo o lomito relleno.

Sin embargo, también la decoración forma parte importante de la celebración durante todo el mes, como la importancia que tiene para muchos la creación del pesebre, o “pasito” como se le llama con cariño, con el que se recrea y se conmemora la escena del nacimiento de Jesús por medio de adornos y que también ha adoptado aportes muy costarricenses como agregar animales de granja como vacas, cerdos, gallinas y demás.

De hecho, la mayoría de tradiciones navideñas tienen una connotación religiosa, como el pasito, al que, por ejemplo, se le agrega la representación del niño Jesús hasta la noche del 24 de diciembre conmemorando su nacimiento. Además, a partir del 6 de enero – que es el día en que arriban los Reyes Magos – y hasta el 2 de febrero, se realiza “El Rezo del Niño” antes de retirar el portal.

También durante todo el mes, los vecinos con relaciones más cercanas, realizan las reuniones llamadas “Posadas” en las que se visitan unos a otros para rezar, cantar villancicos, compartir alimentos y contar historias. Incluso, algunas personas visten a los más pequeños como pastores, ángeles o santos.

De manera general, se realizan eventos a gran escala, que son característicos de la época, como el Festival de la Luz, que se lleva a cabo en la capital, San José, y sus versiones locales en otras ciudades, además de actividades culturales como conciertos y presentaciones, y por supuesto, las fiestas populares, como las de Zapote con las tradicionales corridas de toros.